Dónde ir

Sé lo que hiciste,
así que no me aprietes.
Yo solo tenía poemas tristes
pero nunca te bastó.

Al final pensamos en darle la vuelta a todo,
casi lo logramos en aquel duelo,
dos pistoleros con la sangre hirviendo.

No iba a ser yo quien te dijese
aquello que querías oír.
Sabes lo que hice,
pero nunca te bastó.

Al final descubrimos cómo cambiar todo,
casi lo hacemos,
nos leímos la cartilla,
nos lo montamos muy mal.
Te perdí, pero nunca supiste dónde ir.

Ración de miedo

“Córtate el pelo”
tu carita somnolienta, marcada por las sábanas, sonríe.
El café y el dominical en la mesa;
devoramos una ración de miedo
tostadas y mermelada.

“Tendremos jaleo con mis viejos”
tus manos pequeñas, frías de invierno, aprietan las mías.
Libros y papeles sobre el mantel;
nos deslumbró nuestro reflejo
en los cristales rotos.

El coche y la niebla,
parados en el Puerto Viejo, a golpe de ola, follamos.
Las lunas y las ventanillas empañadas;
devoramos una ración de miedo
corazones y cremalleras.

“Deja de fingir que estas loco”
tu espalda fina, abrazada por mi camiseta, se estremece.
El edredón en el suelo;
disfrutas de mi corazón
un juguete en tus manos de niña.

Claudicamos la noche del carnaval,
brillas en aquella fiesta, estrellada, repleta de gritos.
Las canciones urgentes en los bares;
devoramos una ración de miedo
encontramos consuelo.

“Pasa la vida. ¿Quién se acordará mejor?”
tus ojos azules, manchados de miel, me escrutan.
La pensión de la playa;
nos deslumbró nuestro reflejo
el olor del salitre y del amanecer.

“Cuando besas a alguien es difícil no hacerlo otra vez”
*El amor es la moneda
que dejamos siendo niños en la vía del tren.
Tu cama la autopista
que incendiamos no tan jóvenes.
*Quique Gónzalez (Se nos iba la vida)