Te lo dije

El tiempo de los relojes de pared,
de los calendarios en tu móvil
y de las esperas,
eternas,
nocturnas,
lánguidas
y concupiscientes
toca a su fin.

Todo llega,
-te lo dije-
y brillaréis en la oscuridad de la sala
no quedará nadie por las calles
¡Oh, qué más da!
Solo vosotros dos
y el tiempo que fue dos islas.
Adelantaremos los relojes,
romperemos los calendarios
la noche será vuestra aliada,
mientras me fumo los días de impaciencia.

Y en aquel bar apartado
aguaremos la ansiedad
riéndonos de los recovecos del tiempo,
de las curvas de los calendarios.
Todo llega
-te lo dije-
brindaremos
y a la hora de ir al paredón
no recordaré una historia mejor.

Imagínate

Puedes hacer que la vida sea correcta
o puedes hacer que sea emocionante.
Una aventura.
Imagínate que te escribo
solamente a ti,
que estas palabras son únicas
y exclusivas,
como un ave rara a punto de extinguirse.

Y ya no queda nadie por las calles,
solamente semáforos mudos.
Imagínate que solo quedas tú
y estas últimas palabras;
únicas y exclusivas,
como mi testamento.

Puedes hacer que tu vida sea correcta
o puedes hacerla emocionante.
Una aventura.
Imagínate que dejas que todo sea,
como el agua que se te escapa por las manos.
Imagínate que dices,
que haces lo que quieres
y borras las palabras del diccionario,
arrancas las manecillas del reloj
y sacas tu luz.

Imagínate que te escribo
solamente a ti,
que estas palabras solo tendrán sentido
si las lees en alto.
Imagínate que nos vamos
allá donde todo ocurre por primera vez.