Ante notario

En este silencio de las calles
iluminadas y húmedas
como el veneno de esos ojos grandes
atracaría dos bancos
a pecho descubierto,
-pero con lápiz y papel-
si así me firmas ante notario
que volveremos a cruzarnos
en los últimos minutos de esta noche helada.

Firma aquí debajo

Lo que nunca tendré

Todo lo que nunca tendré empieza por mayúsculas,
se queda pegado al lenguaje y se estanca.
Todo lo que nunca tendré se escribe sin comas,
punto final o espacios.
Todo lo que nunca tendré suena a invierno,
con pájaros mojados y aceras desatendidas.
Todo lo que nunca tendré:
Esos ojos marrones
Esa sonrisa roja
Esa cabeza tan loca
Tus discos
Mis libros
Todo lo que nunca tendré:
Un café después de trabajar
Discusiones transgresivas
Charlas poéticas
Un universo ardiendo
Todo lo que nunca tendré se queda aquí,
en estos versos sin fin.