Hagamos un caos

Hagamos un caos de todo,
cantemos canciones
hasta que queme el amanecer,
sentados con un par de birras
y la vida resbalándose
entre las piernas.

Venga,
hagamos del caos un arte.
Rompamos algunas ventanas,
quememos algún portero automático,
solo puedo garantizarte carreras
y caos resbalándose
entre carcajadas.

Hagamos un caos,
la vida es demasiado seria
para ser larga.
La vida es demasiado corta
para tomártela en serio.

Venga,
hagamos un arte del caos.
Robemos unas cervezas
en algún supermercado,
charlemos hasta que queme el amanecer,
como niños
con la vida echándose
unas canicas.

Todo lo demás

Cuando se cierran las persianas de los bares, dando por finalizada una noche más. Cuando me quedo a solas abrazado a una almohada aún caliente. Cuando aporreo el teclado creyéndome un escritor consagrado. Cuando fumo apoyado en la ventana pensando en todas las cosas que no he dicho.

Cuando me entran ganas de tocarme entre las piernas viendo aquellas fotos. Cuando saco a pasear el ánimo. Cuando caminar con Johnny es lo único que importa. Cuando reviso aquellos textos que nunca fueron. Cuando descuelgo el teléfono para llamarte.

Cuando lo único que me quedan son facturas y una cama fría. Cuando el trabajo es una excusa para no pensar. Cuando recuerdo hacia dónde llevaba ese tatuaje en tu cadera. Cuando lo mejor es callar, pero no puedo. Cuando estoy en una cafetería escribiendo en una libreta.

Cuando todo falla menos el pasado. Cuando digo que una y no más. Cuando solamente queda todo lo demás. Cuando no se puede perder nada más.

Cuando ocurre esto… soy yo.