Whisky, marihuana y lluvia

Nos confundimos aquella noche.
Tú buscabas alguien que te escuchase
yo, una carretera donde aterrizarme.
Tú estabas enamorada del mundo
yo, del arco iris que dibujaban las luces del bar en tus ojos.

Cruzaste dos palabras
bebimos y nos colocamos
fuimos a cabalgarnos la noche en tu coche
buscando una razón con que seguir tirando pa’lante.
Tus manos expertas me descosieron
mientras yo intentaba no borrarte la sonrisa de la boca.
Nos confundimos aquella noche
en la que la lluvia era nuestra nana
y no importaba si nos hacíamos daño

Tú buscabas que te encontrasen
yo, bailarte los problemas bajo la tempestad.
Nos confundimos aquella noche
en la que tu sexo sabía a carretera
en la que me agarraste las penas.

Mañana más

Me quiero creer que aún quedan balas,
oportunidades para casos perdidos.
Me quiero creer que aún quedan disparos,
callejones para gente problemática…
… como yo.

Porque mi gran defecto es reconocer
que tengo remedio
y mi gran virtud es no intentarlo.

Me quiero creer que aún hay tiros,
esperanza para trasnochados.
Me quiero creer que a veces piensas en mí,
tal vez ahora que me lees
en estas horas secas…
… como la hierba que estoy tocando.

Imaginarme tus ventanas
y romperlas a pedradas,
para verte bailar sobre la alfombra,
desbocada,
alocada
y viva…
… como los ladridos de mis perros.

En realidad no deseo nada,
ni un ápice de este cosmos inestable,
pero me conformaría con esa sonrisa
que te hace gigante
enorme boca brillante,
y dos palabras para dormir:

Mañana más.