Disciplina existencial

No comprendes mi disciplina secreta,
mi lento caminar en el fondo de tu mirada.
Porque estoy decidido a existir en los vacíos
en los huecos de tus labios y en los pliegues de tus vestidos.

Creo que existo en los versos,
pero son aquellos ojos tuyos
el aliento de tu invierno los que me existen.

Por ti estoy decidido a existir en tu mirada,
en la creación más dolorosa
en la disciplina de los silencios y el crujir de las escaleras.
No sé, pero creo saber existir.

Cuentas

Aún recuerdo los silencios,
las multiplicaciones y los labios,
el éxtasis de las canciones y la despedida de las sumas.

La vida calculó,
giró los dados y las poesías.

Yo te busqué.

Aún recuerdo las emociones salvajes,
las montañas y los azulejos,
la religión de mis calentones y la medicina de tus ojos.

La vida enumeró sus deudas.
Perseguí los fantasmas y la división de demonios,
busqué tu aliento

tenté los otoños de aquella despedida,
besé el polvo y pensé en ti.

Yo te busqué.