Paciencia

Vengo herido por el puñal de la vida,
la insufrible canción de las aceras,
el odio de las carreteras y el desliz de los mapas.

Vengo herido por la sirena del silencio,
el traquetear de las mesillas de noche,
la inseguridad de las autopistas y el frenesí de los peajes.

Ten paciencia conmigo porque tengo miedo,
el miedo del derrotado,
traigo el cansancio en las botas y en los labios.

Porque cuando se haga el silencio en tu boca,
cuando el polvo de la luna apague tus ojos,
porque cuando los abrazos se queden secos,
y cuando las palabras nunca sean suficiente,
yo volveré.

Vengo herido por el puñal de la vida,
el incesante vagar de los transeúntes,
la disciplina de las Administraciones y el hambre de sus lobos.

Vengo herido por el beso de tu boca,
la soledad de los hospitales,
el bullicio de los museos y el calor de los tranvías

Ten paciencia conmigo porque tengo miedo,
el miedo del derrotado,
porque la vida es así, cansancio en las botas y en los labios.

Y cuando se haga el silencio en tus caderas,
cuando la pólvora de tus besos se vuelva azufre,
cuando se rompan los abrazos,
y cuando las miradas nunca digan nada,
yo volveré.

Mientras tanto,
ten paciencia conmigo.

3 comentarios

  1. Aarón Blanco · enero 15, 2012

    Impresionante!

    Me gusta mucho tu poesía 😉

  2. Alfonso Gómez · enero 16, 2012

    Gracias, veo que te estás convirtiendo en un incondicional.

  3. Aarón Blanco · enero 16, 2012

    Tu poética y tu prosa ME están convirtiendo en un incondicional 😉

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