Hotel

Placeres innombrables en aquella habitación de hotel,
buques insignia encallados en los mares de aquella noche.
Y después la tormenta de rayos de luz
jugando con las sábanas.

Resacas en las paredes de aquel hotel,
camisetas,
pantalones
y tu ropa interior y la mía se follan sin pudor.
Después la tormenta de tus canciones
urgentes y afinadas en Sol.

Regreso,
años después,
a esa misma habitación
buscando aquello que quedó de nosotros,
porque los días no vividos
no pueden considerarse años perdidos.

Un comentario

  1. Miyoto Cado · enero 20, 2013

    Si puedes hacerte con él, te recomiendo Harmon Avenue de Isaac Paez, tienen sus creaciones un punto final de reflexión completa e iluminadora con destellos muy similares a las que tú haces: http://tiendaultramarina.com/product.php?id_product=146

    Libro cartonero además.

    Una sonrisa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s